viernes, 14 de noviembre de 2008

DE LA ESPAÑA QUE EMIGRA...

Hay ahora en Zaragoza (del 10 de noviembre al 8 de diciembre en el Centro de Historia) una exposición muy interesante y recomendable. Con el título de De la España que emigra a la España que acoge, reúne fotografías, objetos (como las maletas de la foto de la izquierda, que forman parte de la muestra), cartas personales, documentos oficiales, etc., para ilustrar los diferentes tipos de emigración que tuvieron lugar en España y, al final, la cara contraria: España como país receptor de personas que ahora están en la misma situación que nuestros padres, abuelos y bisabuelos cuando se vieron obligados a salir de su país en busca de una vida mejor.

Está dividida en ocho bloques: La emigración a América (1882-1935), La emigración política, Las migraciones interiores, La emigración a la Europa del desarrollo, (1956-1974), De nuevo haciendo las Américas, La emigración temporal, El retorno, la permanencia, España, país de acogida.

Para mi, ver las fotografías correspondientes al bloque de La emigración a la Europa del desarrollo fue como subirme a la máquina del tiempo. Algunas fotos parecen retratar a mi propia familia durante los años que vivimos en Alemania: el mismo tipo de ropas, los peinados, el modo de mirar a la cámara. Incluso las cartas que algunos emigrantes escribieron a sus familias desde Alemania y que se exponen ahora bajo una vitrina me recuerdan mucho a las que mandaba mi padre a sus hermanos. Fue muy instructivo y, para mi, muy emotivo ver esta exposición. Reconozco que en algunos momentos me conmoví porque pensé: esto mismo lo viví yo, este bono mensual del tranvía es como los que usaba yo, este transistor se parece al que compró mi padre nada más llegar a Alemania y del que no se despegaba, en un tren como éste viajó a Düsseldorf. Por cierto, una curiosidad: en mi novela Días de menta y canela también hablo de una exposición relacionada con la emigración que pretende organizar uno de los personajes, aunque éste lo hace en Alemania.

Nostalgias mías aparte, creo que se trata de una exposición muy recomendable que no dejará indiferente a nadie.

Como esta muestra ya ha estado en otras ciudades españolas, hay amplia información en la red. Pongo aquí un link que me ha parecido interesante, porque resume muy bien lo que puede hallar quien se decida a verla.

4 comentarios:

ernesto51 dijo...

Interesante exposición e interesante tema, la emigración que tanta importancia tuvo en une época para el desarrollo español y, que ahora que somos un país receptor de ella, nos olvidamos como colectivo de nuestra situación pasada. Personalmente es un tema que me interesa mucho, he colgado algún post en mi blog y actalmente preparo una comunicación sobre el exilio republicano para un congreso.

Gracias por tu información sobre este acontecimiento. Un abrazo.

Carmen Santos dijo...

Ernesto, he leído alguno de esos posts en tu blog y me gustó mucho cómo exponías el tema. Es cierto que en España estamos olvidando que hasta hace bien poco nosotros emigrábamos de un país pobre y merece la pena que refresquemos la memoria de vez en cuando.
Un abrazo

Mariano dijo...

Cada vez que leo algo sobre la emigración española, siento un nudo en la garganta, la viví intensamente, me separó de la familia, no pude asistir al entierro de mis abuelos, por motivos economicos, crecí y me hice persona en Alemania, muy cerca de donde estuvo la autora de este Blog (en Sauerland y posteriormente en Neuss) regrese a España en edad adulta, pero todavía siento que algo se quedo allí para siempre.
Considero que a la emigración economica española, todavía no se la ha hecho justicia y que hemos olvidado que fuimos parte de esa masa de desheredados del mundo que tienen que abandonar su tierra y su gente para poder sobrevivir.
Gracias por toda tu información y por tu Blog que sigo muy atentamente
Saludos

Carmen Santos dijo...

Hola Mariano, me alegro de saludarte en este blog.
Tienes razón: a los que vivimos tantos años en Alemania (como es nuestro caso, pero se puede aplicar a cualquier otro país de los que acogieron a españoles en aquellos años), se nos quedó algo allí para siempre, aunque también nos trajimos muchas cosas de Deutschland (yo tengo muchos rasgos "alemanes" en mi forma de ser y eso que llevo en España muchos años).
Es verdad que todavía no se ha hecho justicia a la emigración económica española. Creo que "no gusta" recordar que España siempre fue un país pobre del que la gente emigraba para poder prosperar. Recordarla y dignificarla es nuestra asignatura pendiente.
Saludos