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viernes, 5 de noviembre de 2010

Días de menta y canela en Me Gusta Leer

Cuelgo esta reseña publicada hoy en la página de libros Me Gusta Leer. Desde aquí, muchas gracias.

Enlace de la reseña

Enlace de Me Gusta Leer

Me Gusta Leer en Facebook

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DIAS DE MENTA Y CANELA

Carmen Santos


Nosotros ya lo hemos leído...



Clasificación MGL - Novela

Edita Random House Mondadori - DEBOLS!LLO

En Facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=100001164560879

ISBN - 978-84-8346-062-7

Año 2007

Páginas 421

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BREVE RESEÑA: Novela narrada en primera persona que intercala dos tramas diferenciadas, una de ellas relacionada con la niñez y juventud de la protagonista y de sus andanzas por Alemania como hija de emigrantes, y la otra, ya como mujer madura que vuelve a Alemania como periodista para investigar una serie de hechos relacionados con uno de aquellos emigrantes que se quedó en Alemania hasta el final de sus días.

Un nuevo amor que abre las puertas de la protagonista a una nueva vida luchará contra el sentido común de permanecer con sus hijos y actual marido. Una duda que no se resolverá hasta el final, como la intrigante investigación periodística.

Una novela narrada con sencillez, tanto lingüística como argumental. Fácil de leer.

SINOPSIS: Nochebuena de 2003. El cadáver de un anciano emigrante español es hallado en una cochambrosa buhardilla de Düsseldorf. En España, Clara Rosell, una mujer madura que trata de abrirse camino como periodista tras años dedicada al cuidado de sus hijos, lee el suceso en un diario y recuerda los años en los que ella y su familia vivieron la emigración a Alemania. En ese momento siente la necesidad de investigar y escribir para su periódico la historia del anciano y las dudosas circunstancias de su muerte.


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Otra reseña de Días de menta y canela

He dado por casualidad con la reseña de Días de menta y canela que ha publicado Mercedes García Granizo en el Heraldo del Henares. Desde aquí deseo darle las gracias por reseñar mi libro.

Copio la reseña a continuación:

Días de Menta y Canela, título fresco y aroma dulce para una novela de las mismas características, pues rebosa frescura y naturalidad, además trata unos temas muy reales y que están a la orden del día.

La verdad, creo que muchas mujeres nos podemos sentir identificadas con el personaje de Clara, llegadas a una edad que traspasa los cuarenta, hartas de niños, trabajos y marido, a quién no le gustaría vivir una historia apasionada de amor con un desconocido atractivo, que poco a poco nos enamorara y nos hiciera perder la noción del tiempo por unos días…lo que yo no sé si esto es realidad o ficción.

Desde luego en la novela esta historia ocurre con mucha naturalidad pero desconozco si esto se produce frecuentemente en la vida real, o tenemos más prejuicios y nos inunda el sentimiento de culpabilidad ante estas situaciones…

La trama está compuesta por varias historias que se dividen en diferentes temas, por una parte tenemos la infancia y juventud de Clara, personaje protagonista, en Alemania al lado de sus padres y su hermana, esta historia se entremezcla con su vida cotidiana y la convivencia con su marido, que a su vez se ve mezclada con los sentimientos que le despierta Héctor (joven atractivo entrando en la madurez que seducirá a Clara) y por último está la historia del padre de Héctor (el anciano muerto)…

Un sinfín de historias que atraparán al lector desde sus primeras páginas hasta la última.

La novela constantemente nos traslada de España a Alemania y tan pronto estamos en los años sesenta como en los tiempos de hoy en día, y trata uno de los temas tan tópicos y cotidianos como es la emigración a Alemania por parte de los españoles, y todo lo que conllevó este hecho.

Desde luego Carmen Santos, lo relata muy bien, parece una novela autográfica por la viveza y el realismo que tiene. Ideal para leer este verano en la hora de la siesta
.

Para ilustrar esta entrada, he elegido otra de las canciones que forman parte de la banda sonora de la novela: Et maintenant cantada por Gilbert Becaud.


jueves, 29 de julio de 2010

"DÍAS DE MENTA..." EN LA BIBLIOTECA IMAGINARIA

Hoy sale en la estupenda web LA BIBLIOTECA IMAGINARIA de Cristina Monteoliva una reseña de Días de menta y canela y entrevista con una servidora. A quien no conozca todavía esta web, le digo que merece la pena echarle un ojo... o incluso los dos. Hay reseñas de libros, entrevistas, noticias culturales. En resumen: Very very interesting...

Muchas gracias, Cristina.

Reseña

Entrevista

Pregunta para nota: ¿Quién será la niña de la foto? ¡Ay, qué difícil!

martes, 9 de marzo de 2010

RESEÑA EN EL RINCÓN DEL LIBRO


Fotografía de Düsseldorf tomada de www.duesseldorf.de

Sonia
de El Rincón del Libro ha reseñado Días de menta y canela (aquí el link).

El Rincón del Libro (aquí el link, aunque también se puede acceder a él desde mi lista de blogs) es un espacio dedicado a hablar de libros (recomendaciones, reseñas, comentarios...), cosa que hace con mucho cariño y demostrando un gran amor por la literatura.

Muchas gracias, Sonia.

Copio a continuación la reseña:

Sinopsis: En la ciudad alemana de Düsseldorf es hallado el cadaver de un anciano de origen español en una pobre buhardilla, sobre una butaca llena de mugre, encontraron sobre su cuerpo una biblia con unos pasajes marcados, a partir de ese hallazgo y desde España Clara Rosell, una mujer hija de emigrantes españoles, de cuarenta y tantos, hasta la fecha dedicada en cuerpo y alma a su marido e hijos y con una carrera de periodista recien estrenada decide después de leer el suceso en el periódico investigar más sobre esa muerte, sobre ese anciano y las circunstancias de su hallazgo.

Todo esto la llevará a conocer al hijo del difunto un tal Hector Laborda, un atractivo cuarentón que vive también en España, casado y con hijos, y quien no tuvo relación con su padre hasta el momento en que le notificaron su muerte.

Emprenderán juntos un viaje a la Alemania actual, irán descubriendo poco a poco y gracias a la gente cercana al anciano que fué lo que le realmente pasó y porqué jamás se puso en contacto con su hijo, a Clara a su vez poco se le despertarán todos los recuerdos guardados de su niñéz y adolescencia vivida en ese país, aunque...no será lo único que se le despierte, una fuerte atracción entre Hector y Clara causará mella en sus hasta ahora tranquilas y poco activas vidas matrimoniales...

Cuando comencé a leer la novela, pensé que se trataba principalmente de una novela de suspense, cual fué mi sorpresa al encontrar en ella una novela tremendamente emotiva y con la que he pasado por todos los estados de ánimo, incluso me hizo reir muchas veces con los pensamientos de Clara ( su protagonista) con la que irremediablemente simpatizas desde la primera página.

La novela digamos que se divide en tres temas, uno trata sobre la infancia y juventud de Clara en Alemania al lado de sus padres y su hermana, esta historia se entrecruza con la historia que vive actualmente con su marido y los sentimientos que le están despertando hacia Hector, y por último está la historia del padre de Hector (el anciano muerto), estas tres historias se mezclarán de tal manera que atraparán al lector, llevándole a caballo entre dos épocas totalmente distintas y haciéndole partícipe de esta gran historia.

Particularmente lo que más me ha gustado de la novela es la frescura y naturalidad con la que esta escrita, los pensamientos de Clara a toda mujer se nos han pasado alguna vez por la cabeza sin necesidad de tener su edad, me han gustado también especialmente las analogías y comparaciones que utiliza Carmen (su escritora) durante todo el libro, os aseguro que me han hecho soltar varias carcajadas, es más algunas me parecieron tan graciosas que las apunté en mi cuaderno para que no se me olviden en un futuro.

Por si quereis saber algo más sobre su escritora, esta novela y otras novelas más que ha escrito os dejo el enlace del blog:
http://diasdementaycanela.blogspot.com/

Gracias Carmen por todo, ha sido un libro especial para mí.

viernes, 15 de enero de 2010

UNA MALA Y OTRA BUENA

1. Enlazo el interesante artículo que publica hoy David Trueba en El País en relación con el terremoto de Haití, que ha devastado un país ya de por sí paupérrimo. Ante las espeluznantes imágenes que nos sirven los medios en estos días, no he podido evitar pensar que, a veces, los ciudadanos del llamado primer mundo nos comportamos como niños mimados, persiguiendo quimeras absurdas y quejándonos muchas veces por nimiedades. No digo que nuestra crisis actual no esté siendo dura, que lo está siendo y mucho, pero, a diferencia de lo que ocurre en el tercer mundo, por lo menos aún tenemos acceso a una asistencia médica gratuita y podemos comer de caliente todos los días. Que no es poco.

2. Y paso a un tema más optimista. Muy optimista, incluso. Susana Hernández ha reseñado Días de menta y canela en Blog de Libros y Literatura, un espacio muy recomendable y muy trabajado de reseñas y noticias literarias. Copio el texto a continuación (he intentado incluir también las fotografías con las que Susana ha ilustrado la reseña, pero no he sido capaz) y pongo aquí el enlace para quien desee leerlo de primera mano. También hallaréis el link de este blog en mi lista de blogs favoritos.

Muchas gracias, Susana e Iván.

Opinión: Una buena novela que a través de una trama de intriga nos llevará con humor a recordar una parte de nuestra historia: España fue un país de emigrantes.

He leído el libro de Carmen Santos, Días de menta y canela, y será porque me cuenta una historia que me creo, porque su lectura me ha entretenido y en muchos pasajes incluso divertido, o porque me ha recordado que en mi más tierna infancia también me separaron de mis amigos, de mi cultura y de mi lengua; o será porque me aproximo peligrosamente a esa edad madura en la que, como la protagonista, intento, con el mejor de los humores, aceptar que la ley de la gravedad hace su trabajo día a día, será pues por todo ello, como os decía, que el libro me ha resultado excelente en la forma y en el fondo.

La protagonista, Clara Rosell, valenciana y felizmente casada con Emilio (un abogado ya algo fondón, que fuera en el pasado novio de su hermana Anita) y madre de dos hijos (tipo Zipi y Zape), decide volver a trabajar incorporándose a la redacción de un periódico sin tener experiencia alguna en la materia, lo que le crea grandes inseguridades.

Una noticia en internet atrae su atención: la muerte de un emigrante español, Héctor Laborda, en la localidad de Düsseldorf, ciudad alemana en el que, junto con su familia, nuestra protagonista pasara sus años de emigrante. La imagen de este español, viejo, sólo, y rodeado de curiosos recuerdos de otra época, como una botella de Fundador y una raída Biblia abierta por un durísimo salmo, y sus propios recuerdos de niña emigrante, será lo que le haga intuir que detrás de todo ello puede haber una buena historia. Y la hay.

Animada por su esposo, convence a su jefe y viaja a Düsseldorf acompañada de Héctor, un empresario zaragozano, hijo del fallecido, y hasta el que le ha llevado el inicio de su investigación.

En Düsseldorf conoceremos a un curioso y viejo jesuita, Antonio Vargas, amigo del fallecido y a Elke, la mujer por la que Héctor (padre) renunció a su esposa y a su hijo. Gracias a ellos nuestra protagonista podrá ir formando el puzzle de la vida del difunto Héctor.

Pero ¿Qué es lo que hace a este libro tan interesante?

(Haz clic en "Leer más" para seguir leyendo la reseña de este libro)

Fundamentalmente que estamos ante una novela en la que nos van moviendo en el tiempo con mucha soltura, de los duros años sesenta a la actualidad. Y si bien pudiera haber alguna parte autobiográfica en la novela, ya que la vida de la propia autora corre paralela a la infancia y juventud de Clara, esto le da fuerza a la parte del relato en la que rememora su vida, la de su familia y sus amigos, al igual que la de todos aquellos hombres que se embarcaron en ese “Tren de la Ilusión” que llevaba a los emigrantes españoles hasta Alemania, con el sueño de poder llevar con ellos a los suyos lo antes posible para compartir ese nuevo paraíso.

¡Que bien nos narra el penoso viaje del padre, las durísimas condiciones de trabajo, la alegría del reencuentro con su mujer y su hija, la decepción de quién espera el paraíso y encuentra sólo un duro día a día, el hacinamiento en los hogares, la añoranza de la tierra!

Y… ¿A qué me suena todo esto? ¡Qué fácil ha sido para este país olvidar lo duro que es ser emigrante! ¿Cómo no podemos entender que aquellos que hoy llegan a nuestras tierras quieran conservar algo de su cultura y costumbres, y el idioma, esa barrera que parece infranqueable pero que generalmente termina por ceder?

Pero el libro es mucho más que estos recuerdos del ayer. Hay una buena investigación que se sostiene, que podría ser por sí misma una trama de novela negra bien construida y con un desenlace independiente del propio final del relato. Estupenda base para una película pues la descripción casi la podemos ir viendo fotograma a fotograma.

Y sobre estas historias la vida de Clara. Lo que fue, lo que es, lo que podría ser y lo que será.

Clara y Héctor recorrerán Düsseldorf de la misma manera que se recorrerán el uno al otro, con la pasión que, según dicen aquellos que ya la han alcanzado, reaparece con la madurez; erotismo, sexo desinhibido y desbocado pero cerebral, se hace lo que se desea y se afrontan las responsabilidades. Y es que Clara y Héctor vivirán una hermosa historia de amor y pasión en la que ambos deberán tomar decisiones importantes para su futuro.

Me gusta que esta autora se adentre en este mundo erótico pues como ella misma dice:

“Si en la literatura hablamos de muerte, guerra, dolor, enfermedad, si los protagonistas trabajan, comen, duermen, sufren, hacen planes, ¿por qué no podemos describir cómo exploran el cuerpo de la persona de la que se han enamorado? Pienso que el erotismo es una parte fundamental del amor y de nuestras vidas y merece tener su lugar en la literatura”.

No puedo terminar esta reseña sin comentar los diálogos que contiene el libro, y es que por fin he encontrado en ellos el vocabulario de la calle, el real, ese que todos hablamos y escuchamos, y además, para los que ya tenemos unos añitos, vemos que logra el mismo efecto tanto en las conversaciones actuales como en las de sus recuerdos infantiles y juveniles.

Días de menta y canela fue ya publicada por Plaza & Janés en 2007, en la actualidad ha sido reeditada en este formato por DEBOLSILLO, y para mi gusto con una portada mucho más acertada. Y creo que merece esta reedición y que se siga leyendo por tres razones:

Primera: Porque es divertida y está contada con el humor de quién sabe reírse de sí mismo. Es de lectura rápida y ligera, sin adornos o descripciones superfluas, y nos permitirá leer tres novelas en una. Una buena novela negra, una intimista y una de amor, y toda ella rodeada de ese gran sentido del humor.

Segunda: Porque ahora que tanto hablamos de la recuperación de la memoria histórica, creo que también debemos recordar esta parte de nuestra historia, y Carmen Santos ha logrado trasladarme la forma de vida de esas familias que emigraron por motivos económicos y que se llevaban con ellos esa imagen idealizada de lo que dejaron atrás. Y tras el retorno, el reencuentro con la tierra que tanto habían añorado estando lejos y esa extraña sensación de no ser ya de ninguna parte.

Tercero: Finalmente, Días de menta y canela, nos hará reflexionar sobre el paso del tiempo, el personal y el social.

En lo social coincido con la escritora cuando dice:

“Creo que los españoles somos reacios a recordar que no hace tanto años, éramos nosotros los que debíamos emigrar para poder salir adelante. Es como si ahora que vivimos bien, consumimos como si nos hubiéramos vuelto locos y nos hemos convertido en receptores de inmigrantes, nos diera vergüenza recordar que España siempre fue un país del que la gente emigraba a América, o a la Europa rica en los años sesenta, para poder comer de caliente”.

En lo personal, os diré que me ha hecho pensar en que acumulamos con el paso de los años experiencias, amigos, recuerdos, todo un pasado que está ahí y que no podemos cambiar; pero siempre que queda vida tendremos este presente que hay que vivir intensamente, y un futuro con el que podremos seguir soñando.

Susana Hernández

jueves, 31 de diciembre de 2009

RESEÑA EN LO QUE LEO

Abandono el letargo navideño para colgar la reseña de Días de menta y canela que ha escrito Rosalía en su muy recomendable blog Lo Que Leo (en este link y también más abajo en mi lista de blogs.

Copio aquí lo reseña, que también podéis leer de primera mano en este enlace.

Muchas gracias, Rosalía.

¡Os deseo a tod@s que lo paséis muy bien esta noche y FELIZ 2010! Nos vemos el año que viene…

"Clara, la protagonista, mujer cuarentona, casada, con dos hijos, y que pasó su infancia en Düsseldorf al ser hija de padres emigrantes, es una periodista que no acaba de despegar laboralmente. Su vida cambia radicalmente cuando a finales de diciembre lee una noticia en un periódico digital alemán que hace referencia a la muerte de un anciano emigrante español en el sillón del salón de su casa. La imagen que ilustraba el artículo retrataba una biblia que se encontró sobre las rodillas del cadáver, abierta por el Salmo 51, Misesere, y con unas líneas subrayadas a lápiz. Clara en seguida se siente atraída por la noticia y por la foto, y consigue que su jefe le deje escribir un artículo sobre ello.

Pero para eso deberá investigar, por lo que se desplaza primero a Zaragoza donde vive el único familiar del finado anciano: su hijo Héctor Laborda, el cual no sabe nada de su padre desde que era un niño, y que tras ser reacio a ayudarla y apoyarla en un primer momento, después se embarca con ella en un viaje que los llevará hasta Düsseldorf. Allí contactan en un principio con Antonio Vargas, un cura que les orientará a la hora de desenmarañar el pasado del padre de Héctor.

Genial novela la de esta escritora valenciana que acabo de descubrir. Me ha gustado mucho. "

Por cierto, ¿recordáis aquella canción navideña de George Michael de hace ya algunos añitos?

martes, 8 de diciembre de 2009

RESEÑA EN CONFIESO QUE HE LEÍDO

Gww del estupendo blog de libros Confieso que he leído (está en mi lista de blogs favoritos), ha reseñado Días de menta y canela.

Muchas gracias, Gww.

Copio a continuación la reseña y, para los que la queráis leer de primera mano, aquí tenéis el enlace.
(La fotografía es de www.cervantesvirtual.com)
Carmen Santos decidió dar el atrevido y peligroso salto de renunciar a un empleo confortable por dedicarse a la traducción, los idiomas y la Literatura; en definitiva, por perseguir una ilusión. Y parece haber ganado la complicada apuesta tras algunos relatos reconocidos en varios concursos literarios y la publicación de tres novelas.

Días de canela y menta -su última novela- publicada en Plaza & Janés en 2007 ha sido reeditada recientemente en formato de bolsillo. Resumo brevemente su argumento según el guión que anticipa la contraportada. Clara Rosell, una cuarentona estresada, madre de dos hijos y casada felizmente ha decidido volver a la rutina laboral incorporándose a la redacción de un periódico de reciente lanzamiento sin tener mucha idea ni experiencia en materia periodística. Una noticia leída al azar en internet atrae su atención: la muerte de un emigrante español –Héctor Laborda- en Düsseldorf, solo, rodeado de recuerdos de otra época y sosteniendo una Biblia mugrienta abierta por un salmo penitencial. No es ajeno al interés de Clara el hecho de haber vivido parte de su infancia precisamente en Düsseldorf, junto a su familia. Su padre también emigró en busca de sustento y un mejor futuro para los suyos. Clara intuye que esa noticia puede dar pie a un artículo sobre la inmigración española de los años sesenta. Venciendo la resistencia de su jefe, viaja a Düsseldorf acompañada de Héctor, hijo del fallecido, que no ha tenido noticias de su padre desde los seis años, cuando su madre regresó a España avergonzada por la infidelidad de su marido.

Entre ambos recorrerán el viejo Düsseldorf entrevistando a un viejo jesuita, Antonio Vargas, amigo de Héctor y con Elke, la mujer por la que Héctor renunció a su esposa y a su hijo, pecado del que nunca se perdonará. Gracias a ellos conocerán parte de los misterios que envolvieron la vida de Héctor y deberán averiguar por su cuenta las restantes piezas. Finalmente, la intriga se resuelve; Clara y su acompañante reconstruyen los terribles sucesos que golpearon a Héctor y que le llevaron a una vida de desolación y a la muerte en la más absoluta soledad.

Claro que los investigadores aficionados tendrán tiempo para enredarse en un complejo juego que parte del coqueteo y continua con la pasión enfebrecida de quienes tratan de anteponer su deber de fidelidad a sus deseos (no despejaremos dudas sobre el resultado de tanta contención y si ésta finalmente cede o se impone como salvaguarda de la vida familiar que ambos desean preservar).

Y dicho así, parecería un argumento lineal que invita a una lectura plácida y convencional. Sin embargo, el planteamiento de Carmen Santos es más ambicioso. Junto a la intriga descrita, se nos presenta la vida de Héctor Laborda, sus motivaciones y sufrimientos desde la perspectiva de las dos personas que mejor le conocieron (Antonio y Elke) pero también desde el punto de vista de su hijo que parte por despreciar a su padre pero que termina por ir abriéndose a una imagen más real, quizá no menos dolorosa.

Sin embargo, los pasajes más brillantes de la novela son los correspondientes a la remembranza de la protagonista y narradora, la recuperación de la memoria sobre la vida de su familia, muy similar a la de Héctor Laborda, que se inicia en el Tren de la Ilusión que llevaba a los emigrantes españoles directamente a las fábricas alemanas. Clara reconstruye esa epopeya recordando las viejas historias oídas de su padre: cómo viajaban hacinados, cómo eran recibidos a su llegada, las duras condiciones de trabajo. Para el resto de los hechos no necesita recurrir a palabras prestadas; desde los cuatro años vivió en Düsseldorf las penurias de la emigración. Rodeados de austeridad, el objetivo era ahorrar el suficiente dinero para poder regresar a España. Creció en un ambiente más liberal que el que se podía respirar en su país pero siempre bajo la atenta mirada de su padre, temoroso de la contaminación de los extranjeros y sus licenciosas costumbres.

Carmen Santos logra trasladarnos la angustia de esa vida alejada de la patria, que embalsama el recuerdo de sus costumbres y rectos principios junto con buenas dosis de distorsión para defenderse de un modo de vida extranjero, olvidando que el mundo sigue girando, incluso para aquella España aislada y monolítica en apariencia. Una vida en la que los tópicos (el sol, el autogiro, el submarino, el éxito de Massiel en Eurovisión) son muestras del genio hispano y en la que aquello en lo que no se despunta se atribuye a la envidia, al complot extranjero. Es el drama de la emigración uno de los ejes vertebradores de Días de menta y canela asomándonos a una parte de nuestra historia que no parece haber tenido mucho eco en el cine o en la Literatura, ni tan siquiera en estudios académicos. Una etapa que según la autora, se olvida por vergüenza, por no recordar que en aquella época muchos españoles tuvieron que salir fuera de su país, con pobres maletas de cartón, para ganar el pan que no podían lograr en su país. Y con sus remesas contribuyeron también al desarrollo de una España que ya apenas reconocerían a su regreso. Huyeron del hambre y la penuria pero volvieron (los que lo hicieron) a una España que se parecía más (salvo en lo político) a Alemania o a Suiza que lo que habrían podido imaginar; a una España en la que los pueblos de pescadores se habían convertido en paraísos para el turismo y donde las descocadas extranjeras podían exhibirse igual de frescas que en sus países sin que las autoridades lo impidieran. Condenados, por tanto a ser ya extranjeros en cualquier lugar del mundo.

Pero quizá el motivo de este olvido sea también el de no mirar de frente el mismo drama que hoy se vive en nuestras calles, el de los emigrantes que aquí vienen con la misma intención que la de aquellos que se fueron. Y no basta afirmar, como hace el padre de Clara en un pasaje de la novela, esa idea de que “los de ahora vienen sin papeles”, pues la motivación que les mueve es la misma y frente a ella no hay traba burocrática que se interponga. Y Días de canela y menta también nos abre a la reflexión sobre los motivos para la falta de integración. Pensemos en por qué nos parece tan divertida la escena en la que Massiel se impone a Cliff Richard o en el rechazo que los cuadraos -perdón, los alemanes- inspiran en el padre de Clara, el escondido desprecio mezclado con cierto complejo de inferioridad; y sin embargo, cómo exigimos que otros adopten nuestras constumbres y renuncien a las suyas. No es fácil hallar un término medio, quizá no lo haya, pero comprender la razón del otro es un paso y empatizar con nuestros compatriotas emigrados de aquella época es un buen comienzo.

Si tras leer la novela conocemos que su autora, Carmen Santos, vivió unos doce años en Düsseldorf, que su padre –al igual que Héctor Laborda- fue empleado de Correos en esa ciudad, que regresó en plena adolescencia a Valencia y que posiblemente pasara por muchas de las situaciones que describe en su novela, tendremos una justa dimensión de lo que supone esta obra para su autora.

Es un lugar común que todos los autores comienzan (o terminan) por escribir sobre ellos mismos, sus recuerdos o su experiencia. Creo, sin embargo, que una obra hay que juzgarla por su mérito, sin que interfiera la biografía de su autor salvo para enriquecerla, y en este caso parece que Carmen Santos ha logrado combinar su propia experiencia con un material de ficción que aleja a la novela de un mero relato biográfico.

No dejaré de lado el otro gran tema que sustenta la trama de esta novela: la pasión y el sexo. Incluso en las retraídas y pacatas mentes de los españoles emigrados cabía esperar el triunfo de esa pasión por encima de la conveniencia. Y así, Héctor Laborda se enamora de Elke perdiendo a su familia. El mismo fenómeno parece repetirse años después en su hijo que se enamora de la periodista Clara Rosell hasta el punto de querer renunciar también a su familia. Pero ya no hay españoles como los de antes, “el hábito puede atar tanto como la pasión más desaforada” le replicará una Clara no muy segura de lo que dice, inmersa en su calentura. “A nuestra edad, los dos sabemos que a la larga ninguna pasión puede compensar tantas renuncias” concluye la juiciosa periodista. Pero también es válido su opuesto, y es que no hay peor amargura que la de no haber tenido valor para perseguir un sueño. Normalmente aplicamos una u otra respecto a terceros en función del resultado ya conocido, una historia de amor hermosa (si concluye bien) o una pasión momentánea que tiró por la borda toda una vida (si el experimento fracasa) y es que lo difícil es siempre decidir uno mismo.

Por último, una mención al estilo de Carmen Santos del que destaca la facilidad en la escritura con figuras y metáforas realmente creativas y un extraordinario oído para los diálogos plagados de coloquialismos, adecuados a cada uno de los momentos históricos en que discurre la conversación.

Como siempre, una novela abre más puertas que las que cierra, Días de menta y canela abre una poco frecuentada, como la de esa página de nuestro pasado reciente, haciendo un verdadero ejercicio de memoria histórica y homenaje a unos hombres y una época que no merecen caer en el olvido.

jueves, 30 de julio de 2009

UNA WEB FRANCESA RESEÑA "DÍAS DE MENTA..."

La web francesa EL PINGÜINO ha reseñado Días de menta y canela. Esta página pertenece al programa de radio homónimo que se emite en París y su región, y ofrece información relacionada con la cultura española. Según palabras recogidas de la propia web, que lo definen mejor que yo: EL PINGÜINO es el programa de radio de la nueva escena musical y cultural hispana. Este programa existe desde septiembre del año 1989 y es emitido en directo en Paris y su region sobre ALIGRE FM 93.1 cada domingo de las 22h00 a las 00h00.

Por supuesto, me hace mucha ilusión. Copio los enlaces y, más abajo, la reseña. Ya perdonaréis que no la traduzca, pero mi francés no da para tanto.

RESEÑA DE DÍAS DE MENTA Y CANELA


ARCHIVO DE PINGÜILIBRO

Commentaires:

Il y a des livres dont le titre et la couverture parviennent à vous convaincre bien avant de lire la quatrième de couverture : c’est de ces livres là dont je me méfie le plus car plusieurs fois je me suis retrouvé très déçu. Avec un titre si mystérieux et si poétique que « Dias de menta y canela », mêlant deux parfums sucrés avec un zeste d’intrigue, Carmen Santos avait su me tenter et j’avoue que la tentation m’a conquis. S’il est vrai que son récit simple mais si habilement mené est sans prétentions pharaoniques, son écriture le rend captif, intriguant et délicieux à savourer.

En plein Noël 2003, on retrouve à Düsseldorf en Allemagne le cadavre d’un ancien immigré espagnol dans un appartement où la pauvreté et la misère règnent sans aucune explication. On retrouve le cadavre d’Hector Laborda assis sur un fauteuil mitteux avec sur ses genoux une vieille Bible avec le psaume 51 souligné et près de lui une bouteille de cognac espagnol datant de 1961 non entamée. Le fait divers relaté dans un journal allemand va parvenir à Clara Rosell à Valence en Espagne. Cette jeune femme portant plutôt bien sa quarantaine a décidé de reprendre une activité et se lance dans le journalisme où elle doit tout prouver. A la lecture de ce fait divers, elle décide d’enquêter tout en se rappelant qu’elle-même a fait partie avec sa famille de l’émigration espagnole qui a atterri en Allemagne. Dans la recherche des circonstances mystérieuses de la mort d’Hector Laborda, Clara va devoir voyager en Allemagne accompagnée du fils du défunt qui méprisait son père. Hector fils va découvrir ce qu’il a toujours voulu laisser de côté et c’est ainsi que les deux personnages vont se voir plonger dans une aventure bien loin du simple aller-retour qu’ils avaient imaginés à leur départ.

Dans un style toujours aussi impeccable, Carmen Santos confirme le talent qu’elle avait déjà montré dans « La cara oculta de la luna ». Son récit est très bien mené et elle parvient à nous plonger dans une intrigue entremêlée par des flashbacks sur l’histoire de l’immigration espagnole. On note certains passages quasi autobiographiques lorsqu’on connaît la biographie de l’auteur. A travers un personnage attachant car très réaliste par sa condition de femme d’une quarantaine d’années qui vit de ses complexes mais aussi de ses envies, Carmen santos nous plonge à la fois dans une très belle intrigue mais également dans une passion qui dépasse la propre Clara. Parfois l’histoire se répète, parfois un livre avec un si joli titre et une couverture si tentante parvient à combler mes envies de littérature : la surprise en vaut bien la peine. Laissez vous tenter…

Roberto.

viernes, 17 de julio de 2009

RESEÑA EN EL PLACER DE LA LECTURA


El Placer de la Lectura reseña Días de menta y canela y me hace mucha ilusión. Copio el texto para que lo podáis leer aquí – y porque me apetece tenerlo expuesto en “esta nuestra comunidad”, como decía el presidente de la comunidad de vecinos en Aquí no hay quien viva. Incluyo también el enlace del blog (que está en mi lista de favoritos) para quien quiera entrar directamente desde este post a ojear las reseñas de libros que ofrecen cada día a sus lectores.




La reseña:

¡Qué placer tan grande es leer un libro como Días de Menta y Canela! Un relato sin pretensiones de ser nada importante pero que cumple más que dignamente con todo lo que promete.

Y es que la valenciana Carmen Santos consigue hacer fácil lo difícil: crear una trama sencilla, cotidiana, llena de realidad y humanidad y sobre todo llena de personajes normales y corrientes: Clara Rosell madurita de buen ver, que empieza tarde a hacer sus pinitos periodísticos, con un esposo y unos hijos que le aman; Héctor Laborda hijo, cuarentón jefe de producción de una empresita zaragozana, bien casado y con mejor futuro que pasado. Y una historia que comienza y termina en Alemania: Un emigrante español muerto en la soledad de su casa con un biblia abierta en el Salmo 51 y una botella de fundador. Clara se lanza en tirabuzón cruzado a por el artículo a dos páginas prometido por su jefe, pasando por encima de Héctor –el hijo del muerto-, de su hermana Anita, felizmente casada con un teutón, su marido Emilio y todos los integrantes de la trama del fallecido entre los que hay un cura español y una valkiria rubia de los años sesenta.

Escrita en primera persona, con un tono de novela negra que le acompaña hasta el final, Días de Menta y Canela rebosa humor por los cuatro costados. Humor del mejor que hay, que no es otro que reírse de uno mismo. Eso es lo que hace Clara con su vida, sus kilos, sus años, su torpeza y con su vida en conjunto. Héctor tampoco le va a la zaga, ya que mete la pata continuamente y es más un brutote rústico que un jefe de fábrica.

Este tipo de humor lo hace muy accesible, normal y ayuda muchísimo a seguir leyendo. Añádase a esto la trama policíaca no demasiado densa que acompaña al caso y una especie de “Cuéntame” a la alemana que nos regala Clara recordando toda su vida de niña y adolescente española emigrante en el Dusseldorf setentil, y tendremos una mezcla que pudiera ser algo infumable si no hubiera sido por la exquista pluma de la Santos que convierte en sonrisas hasta la parte más negra del texto y que nos hará carcajearnos muchas veces.

Lo dicho al principio, una gozada para nuestr@s seguidores y seguidoras cuarentones, maduritos, que se verán reflejados tanto en su niñez como en su vida adulta. Fresco, de lectura rápida y ligera que junto con un lenguaje sin adornos recargados nos permite disfrutar aún de esta novela negra o de humor o de amor o de todo en conjunto como la vida misma.

miércoles, 5 de marzo de 2008

DÍAS DE MENTA... en la revista del Colegio de Enfermería de Zaragoza



La revista del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza ha reseñado DÍAS DE MENTA Y CANELA en su número de enero-febrero 2008 (página 42).

Desde aquí me gustaría dar las gracias al autor, Frannoire, por esta generosa reseña. Huelga decir que, como supongo que nos ocurre a todos los escritores, me hace muchísima ilusión cuando hablan tan bien de mis libros. Lleva tanto tiempo escribir una novela, y a veces hasta nos encariñamos con los personajes (aunque algunos puedan ser estúpidos, pero ya se sabe que el roce hace el cariño), que cuando salen a la calle nos alegramos si vemos que de algún modo han hecho mella en los lectores.

Aquí el link de la revista:
http://www.ocez.net/revista/2008/62.pdf

DÍAS DE MENTA... en la revista del Colegio Oficial de Enfermería









La revista del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza ha reseñado DÍAS DE MENTA Y CANELA en su número de enero-febrero 2008.





Desde aquí quiero dar las gracias al autor Frannoire por esta generosa reseña que me ha hecho muchísima ilusión.








miércoles, 17 de octubre de 2007

Entrevista en Anika Entre Libros

Celia Santos me entrevistó para Anika Entre Libros, la revista digital de libros que dirige Anika desde La Eliana (Valencia) y que se ha convertido en una web imprescindible para los que amamos la literatura.

Aquí están los enlaces:

Entrevista

lunes, 15 de octubre de 2007

DÍAS DE MENTA... en la revista literaria SHEREZADE

La revista literaria Sherezade ha reseñado DÍAS DE MENTA Y CANELA en su número de octubre.
Desde aquí quiero agradecer al equipo de la revista, y en especial al autor de la reseña, Federico Sarmiento, que hayan incluido mi novela en su primer número y recomendar esta nueva revista digital, que en octubre contiene entrevistas (en este número entrevista Rosa Montero), artículos (sobre la novela negra en España, sobre León Felipe) y muchas cosas más.
En fin, lo mejor es entrar directamente en revistasherezade.com y leerlos. Merece la pena.

lunes, 17 de septiembre de 2007

DÍAS DE MENTA... - LIBRO RECOMENDADO

Pues eso: que DÍAS DE MENTA Y CANELA es el LIBRO DEL MES recomendado por la Biblioteca "El Pilar" de Fuente el Saz de Jarama y me hace mucha ilusión que el libro tenga tan buen acogida.

Por si no funciona bien el enlace que he puesto de la Biblioteca, reproduzco el texto más abajo:

LIBRO DEL MES ADULTOS

DÍAS DE MENTA Y CANELA
Días de menta y canela / Carmen Santos. -- Barcelona : Plaza & Janés, 2007.

Clara Rosell se reincorpora a la vida laboral con 45 años y con dos hijos pequeños. Su nuevo trabajo, en un periódico de segunda, no tiene un buen comienzo, consigue el puesto por una recomendación de un amigo de su marido, su jefe es exigente y se muestra muy escéptico con su valía como periodista. Para demostrar su capacidad, Clara le propone la redacción de un artículo un tanto arriesgado: la muerte de un emigrante español en Dusseldorf en extrañas circunstancias, llamado Héctor Laborda. Para iniciar su investigación decide desplazarse al lugar de los hechos en compañía del único hijo del difunto, y juntos viven algo más que el descubrimiento de la vida trágica y fascinante a la vez, de este personaje, desconocido incluso para su propio hijo, al que abandonó en la niñez.
A través de sus páginas la obra nos va mostrando la vida de los españoles que emigraron a Alemania en los años 60; no en vano, la propia autora vivió en la ciudad de Dusseldorf durante muchos años. La novela está redactada con un gran sentido del humor, por lo que junto con la trama, la convierten en una obra de lo más entretenida para terminar el verano.

jueves, 21 de junio de 2007

DÍAS DE MENTA Y CANELA en ARTES Y LETRAS



Jueves, 21 de junio 2007:
DÍAS DE MENTA Y CANELA visto por ANTÓN CASTRO en ARTES Y LETRAS, el suplemento cultural de HERALDO DE ARAGÓN.

sábado, 2 de junio de 2007

DÍAS DE MENTA Y CANELA en LAS PROVINCIAS




Con Carlos Morenilla (derecha) y Toni Martínez (izquierda) en el Hotel Astoria de Valencia.




1 de junio: Carlos Morenilla escribe sobre DÍAS DE MENTA Y CANELA en LAS PROVINCIAS.