viernes, 31 de octubre de 2008

BEBO & CHUCHO

Ayer actuaron en el auditorio Bebo y Chucho Valdés, inaugurando el Festival de Jazz de Zaragoza. Fue una experiencia sublime. Por describirlo con la expresión que le atribuyen a un señor muy conocido en este país: “En dos palabras – im prezionante”. Dos músicos, padre e hijo, mano a mano, sin más distracciones ni otros instrumentos que sus respectivos pianos de cola, sin trampa ni cartón, ofrecieron un concierto emocionante.

En la entrevista que publicó ayer Heraldo de Aragón, Bebo Valdés dijo que él “ya no es el maestro, sino que lo es Chucho, un músico "con su propio estilo" y con "un oído incansable"". Yo no sabría decir cuál de ellos estuvo mejor. Sólo que entre los dos lograron que más de hora y media de música pasara tan deprisa como si hubiera sido un lapso de diez minutos. Chucho, el padre, el más suave de los dos, tocó algunas piezas que me hicieron pensar en la Cuba de los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, la Cuba sensual de los boleros, la que sale en las películas y debió de ser el paraíso para los ricos y el infierno para los que no lo eran. Su hijo Chucho toca con mucha más vehemencia, derrochando fuerza y energía, y en algunos temas me recordaba a Errol Garner y Art Tatum, pero con la personalidad incomparable de Chucho Valdés, un músico de jazz como la copa de un pino.

En fin, no voy a extenderme más. Tampoco pretendo ofrecer la crónica de un concierto grandioso. Para eso están los que saben. Concluyo este post repitiendo sólo que escuchar en vivo y en directo a Bebo y Chucho Valdés fue una experiencia sublime.


2 comentarios:

Miguel Ángel Y. dijo...

Fue, en efecto, una hermosa experiencia...Gracias por el video y por tu comentario de Edith...Besos.

Carmen Santos dijo...

Hola, Miguel Ángel, me alegro de saludarte por aquí.
Besos