
Y con los cafés iniciamos la tertulia sobre Días de menta y canela. Hablamos sobre la emigración – la que tuvo lugar en los años sesenta y la que muchos de nuestros jóvenes se ven obligados a emprender ahora a causa de la crisis -, sobre las motivaciones de los personajes, sobre el erotismo en la literatura (y en mi novela) y muchas, muchas cosas más. Y ocurrió en esta tertulia algo que ya me ha pasado más veces y me encanta, porque me parece muy enriquecedor: que la gente leyó entre las líneas de mi libro y en el comportamiento de mis personajes matices de los que yo ni siquiera fui consciente cuando escribí la novela, pero que siempre han estado ahí, esperando a ser descubiertos por los lectores atentos que van más allá del mero entretenimiento. ¡Y cómo disfruté cuando hablábamos de Héctor, Clara y los otros personajes como si les conociéramos de toda la vida!
Lo dicho: una gozada de sábado.
(La fotografía es gentileza de Susana Hernández Sánchez)
(La fotografía es gentileza de Susana Hernández Sánchez)
4 comentarios:
Carmen, como no podía ser de otra manera somos nosotras las que debemos darte las gracias. En lo que sí coincidimos es que fue un gran día y todo un placer poder conocernos personalmente :D
Esa conbinación de sobremesa, amigos y libros, suele ser un escenario propenso para el disfrute. Sí.
Susana, el placer fue mío. Hacéis que la gente se sienta muy a gusto en vuestra compañía.
:D
Raúl: Sí, son tres factores que crean muy buen ambiente y hacen disfrutar, jejeje.
Gracias por tu visita :-)
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