
VIDAS ROTAS EN ATOCHA
Te siento,
y no siento.
¿Dónde ha ido tu tren?
¿Dónde tu aliento?
Sigue la noche negra
de muerte y luto.
El silencio me rodea,
me marea.
Sigo esperando tu tren
que no llega.
Y una voz me llama,
y una luz me espera,
llegas por fin,
¿no me ves?
Pasas por mi lado,
estás llorando,
y abrazas a tu cuerpo
mi retrato.
Yo sigo aquí,
entre velas,
entre flores y poemas,
nadie me ve,
sigo solo en el andén.
Llega una nueva noche
a tu ciudad soñada,
y sigo esperando tu llamada.
Seguiré clavando
en un andén desierto,
donde dejé mi vida
y tu recuerdo.
3 comentarios:
A mi también me ha puesto la piel de gallina. Precioso y triste a la vez...
Carmen, muchísimas gracias por tus palabras! Si un poema provoca un sentimiento creo que ha cumplido su objetivo.
Es desde luego un placer poder saludar desde "tu casa" a todos tus amigos.
Abrazo y besico!!!
Lo es, Marian. Y muy bueno.
Besos
Me alegro mucho de saludarte por aquí, Susana. Desde luego, tus poemas cumplen su objetivo con creces, porque llegan al corazón.
Besicos
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