
Esto dice Fernando Savater en una entrevista que sale en El País (http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/29/actualidad/1333021438_619382.html).
P. ¿El placer está mal visto?
P. ¿El placer está mal visto?
R. Leer por placer, sí. La gente se compra novelas como para terminar el bachillerato: este libro te explica China; el otro, la Segunda Guerra Mundial. Me gustaría que mis n...ovelas las leyera gente con el bachillerato ya acabado. Que se informara en otra parte y a la novela fuera para disfrutar literariamente.
Yo leo muchas veces libros de mero entretenimiento, sobre todo cuando estoy escribiendo una novela y acabo al final del día con la cabeza como un bombo. También lo hago en vacaciones. ¿Es malo leer por placer y buscando la evasión? Yo creo que no. Hay libros "comerciales" que están muy bien escritos y tienen varios niveles de lectura (también los hay malísimos, claro). Tampoco hay que olvidar que el gran Dickens escribía buscando entretener al personal, porque si la gente no se enganchaba a sus novelas, que salían por entregas, no seguía comprando y se le acababan los ingresos. Muchos clásicos de ahora fueron en su tiempo autores "comerciales" y "de entretenimiento". Creo que lo importante es saber distinguir lo que uno lee y no tomar por obra maestra lo que es simple pasatiempo.
(La foto es de El País)
Yo leo muchas veces libros de mero entretenimiento, sobre todo cuando estoy escribiendo una novela y acabo al final del día con la cabeza como un bombo. También lo hago en vacaciones. ¿Es malo leer por placer y buscando la evasión? Yo creo que no. Hay libros "comerciales" que están muy bien escritos y tienen varios niveles de lectura (también los hay malísimos, claro). Tampoco hay que olvidar que el gran Dickens escribía buscando entretener al personal, porque si la gente no se enganchaba a sus novelas, que salían por entregas, no seguía comprando y se le acababan los ingresos. Muchos clásicos de ahora fueron en su tiempo autores "comerciales" y "de entretenimiento". Creo que lo importante es saber distinguir lo que uno lee y no tomar por obra maestra lo que es simple pasatiempo.
(La foto es de El País)