Aquí tenéis el resultado. ¿Verdad que está guapo mi niño?

LIBRERÍA PARÍS (casetas 21-22-23) - viernes, 5 de junio, por la tarde.
LIBRERÍA CENTRAL (casetas 1-2) - sábado, 6 de junio, por la tarde.
Este blog nació para hablar de un libro, pero ha crecido y ahora le apetece hablar de todo un poco
Foto de grupo con algunas de las asistentes a la charla.
Con Victoria, la bibliotecaria (izquierda) y Elena, la profesora de educación de adultos (derecha). La que sonríe con los ojos cerrados y cara de tonta soy yo. Cerrar los ojos cuando me fotografían es mi especialidad. Supongo un reto para cualquier fotógrafo.
DÜSSELDORF. Y hablando de Alemania: he descubierto unas fotografías estupendas de la ciudad donde viví hasta los dieciséis años y que sirve de escenario para dos de mis novelas. Confieso que me han puesto de lo más nostálgica. Están en el blog La mesa de Luz de José Pujol del diario Público. Para los que hayáis leído La cara oculta de la luna, son como un recorrido a través de algunos lugares en los que se desarrolla esta historia. Pujol ha fotografiado hasta un plato de codillo que despierta un hambre feroz (por si no lo recordáis: uno de los protagonistas de La cara oculta de la luna se papea un plato de codillo en una taberna del casco antiguo).
FERIA DEL LIBRO. El día 29 comienza la Feria del Libro de Zaragoza, con sus hileras de casetas llenas de libros sonriendo al visitante a la sombra de los tilos, que ahora ya han crecido y dan cobijo. Estaré firmando el segundo fin de semana. Publicaré aquí las fechas y la hora.
La fotografía del bikini es de www.todomercado.com
Hay una fotografía de Capa, de 1936 y perteneciente a la colección permanente del Museo Reina Sofía, que siempre me ha impresionado. La de un miliciano y una miliciana que descansan en sendas hamacas e intercambian sonrisas que podrían definirse como amorosas. Él sujeta con indolencia el arma y sonríe a la chica mostrándole sus dientes grandes, mientras ella parece abandonarse al placer de estar tumbada al sol junto al hombre amado. Quién sabe, a lo mejor esos dos ni siquiera eran pareja, sólo compañeros de lucha que descansaban un rato de la guerra charlando de trivialidades. Pero al contemplarlos, no puedo evitar pensar que son dos personas que se aman e intentan disfrutar de su amor aferrándose a unos minutos de normalidad en medio del caos.