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miércoles, 25 de abril de 2012

CAFÉ-TERTULIA EN SARIÑENA - LAS FOTOS

Cuelgo algunas foticos del café-tertulia del viernes en Sariñena. Fue una tarde estupenda de la que guardaré un gratísimo recuerdo. Siempre es emocionante cuando podemos hablar de un libro - un libro que ya no es novedad, porque salió hace cinco años - con personas que lo han leído atentamente y que te dicen, con total sinceridad, que les ha gustado. Eso es muy emocionante. Y da fe de que Días de menta y canela sigue bien vivo pese a la tiranía de las mesas de novedades, que engullen los libros como hacía aquel Monstruo de las Galletas de Barrio Sésamo.

Muchas gracias a todos los asistentes por una tarde tan buena.




miércoles, 14 de marzo de 2012

CRÓNICA DE UN SÁBADO CON EL CLUB DE LECTURA DE EJEA DE LOS CABALLEROS

Gracias a la invitación de Susana Hernández Sánchez, que ya reseñó en tiempos Días de menta y canela en el blog Libros y Literatura y con la que me he comunicado desde entonces vía e-mail y Facebook, pasé un sábado estupendo en compañía de los miembros (¿o me obliga la corrección política actual a decir “miembras y miembros”, porque la gran mayoría son mujeres?) del Club de Lectura de Ejea de los Caballeros. Fue una gozada poder conocer a tanta gente maja y hablar en persona con Susana y con Ana Victoria Campo y Anabel García Capapey, del blog Aventarte, después de haber charlado tantas veces con ellas por Facebook. Fue todo un lujo poder platicar sobre lo divino y lo humano - aunque siempre poniendo énfasis en la literatura, que para eso es nuestra pasión común - ante una buena comida.


Y con los cafés iniciamos la tertulia sobre Días de menta y canela. Hablamos sobre la emigración – la que tuvo lugar en los años sesenta y la que muchos de nuestros jóvenes se ven obligados a emprender ahora a causa de la crisis -, sobre las motivaciones de los personajes, sobre el erotismo en la literatura (y en mi novela) y muchas, muchas cosas más. Y ocurrió en esta tertulia algo que ya me ha pasado más veces y me encanta, porque me parece muy enriquecedor: que la gente leyó entre las líneas de mi libro y en el comportamiento de mis personajes matices de los que yo ni siquiera fui consciente cuando escribí la novela, pero que siempre han estado ahí, esperando a ser descubiertos por los lectores atentos que van más allá del mero entretenimiento. ¡Y cómo disfruté cuando hablábamos de Héctor, Clara y los otros personajes como si les conociéramos de toda la vida!


Lo dicho: una gozada de sábado.

(La fotografía es gentileza de Susana Hernández Sánchez)

miércoles, 22 de febrero de 2012

STEFAN ZWEIG

Otro grande de la literatura para recordar: Stefan Zweig, que se suicidó tal día como hoy de hace 70 años junto a su esposa en la ciudad brasileña de Petrópolis. Su Carta de una desconocida es una de mis novelas favoritas. Una de las más bellas, tristes y conmovedoras historias de amor que he leído jamás.




Recomiendo ver la película que rodó Max Ophüls en 1948 sobre esta novela, con Joan Fontaine y Louis Jourdan. Nunca me gustaron mucho ninguno de estos dos actores. La Fontaine por mosquita muerta y Jourdan por ese aire de galán trasnochado que transmitía. Pero en esta película estaban magníficos los dos.




(Fotografía sacada de http://www.stefanzweig.eu/)

domingo, 12 de febrero de 2012

WHITNEY

Hoy me desayuno con la noticia de la muerte de Whitney Houston, convertida desde hace años en una triste sombra de lo que fue. Muchas veces me he preguntado por qué personas que nacen con un don que los simples mortales nunca cataremos (en el caso de Whitney Houston, una gran voz y una belleza impresionante) lo cuidan tan poco, o directamente lo desperdician. ¿Es que no se dan cuenta de lo que les ha regalado la naturaleza?





martes, 31 de enero de 2012

ON THE ROAD AGAIN...

Esto de reabrir un blog después de un paréntesis veraniego que al final ha sido más largo de lo previsto, es como cuando vuelves a tu casa, que habías abandonado para emprender un viaje supuestamente corto, y empiezas a quitar las sábanas con las que habías cubierto los muebles, después limpias el polvo acumulado, barres y pasas la fregona y acabas haciendo mil y una cosas más para devolver la vidilla a tu casita.

Si descuidé este blog durante tanto tiempo no fue – afortunadamente – porque me hubiera ocurrido algo malo. Sólo se debió a que estuve muy ocupada escribiendo mi novela y cuando cerraba el fichero de Word por la noche, después de varias horas sin parar de darle a la tecla (y, por supuesto, al bolo), estaba demasiado cansada para ponerme a actualizar el blog. Y una vez acabado el borrador de mi novela de casi 600 páginas de Word, como soy tan quisquillosa, revisé el texto una y otra vez, puliendo y volviendo a pulir, lo que me tuvo alejada de este blog durante varios meses más.

Pero el esfuerzo ha valido la pena y regreso a esta casa con buenas noticias (que ya conocéis los que frecuentáis Facebook). Gracias a mi agencia, Pontas Literary & Film Agency, integrada por un equipo dinámico y muy profesional, mi nueva novela será publicada por Grijalbo, probablemente ya en el 2013. Ahora queda por delante un período con el que siempre disfruto mucho: el de la espera ilusionada, que me recuerda un poco a los días anteriores a Reyes (o, en mi caso, a Nochebuena, porque en Alemania se dan los regalos en esa noche y aún no he conseguido acostumbrarme a eso de los Reyes Magos). Entremedias habrá más correcciones del texto, después la de las galeradas, a continuación ese destello de alegría cuando la editorial envía la propuesta de portada, la emoción cuando al fin los dedos tocan los primeros libros y, tachán-tachán, la indescriptible sensación de ver la novela expuesta en las librerías. Aunque para eso todavía falta mucho.


Podéis leer más información sobre mi nueva novela en la ficha de Pontas Literary & Film Agency: Ficha


Ahora ya estoy madurando el argumento de mi siguiente novela y he empezado a documentarme... "sin prisa pero sin pausa como el calabobos", que canta el maestro Serrat.

On the road again…


miércoles, 1 de junio de 2011

CAFÉ LITERARIO DEL INSTITUTO FRANCÉS DE VALENCIA

¡Pero qué abandonadito tengo este blog! A ver si vuelvo a tener tiempo y le meto la marcha que se merece. De momento, y tras varios días queriendo hacerlo, cuelgo fotografías del café literario del Instituto Francés de Valencia, en el que participé el 19 de mayo por invitación del periodista argelino Bouziane Ahmed Khodja.


Bouziane es un encanto. Me recibió con gran amabilidad, me enseñó las instalaciones del Instituto Francés, tan bien equipadas y acogedoras que dan ganas de apuntarse a un curso, y moderó maravillosamente el café literario que tuvo lugar en la cafetería del IFV. Gracias a la invitación de Bouziane tuve la oportunidad de mantener una amenísima charla con los asistentes a la tertulia y de conocer a gente encantadora, como Pascal Letelier, el director del IFV. La Valencia primaveral se me antojó muy bella esa tarde y el barrio del Carmen, donde no había estado desde hacía años, lo encontré precioso y con sabor cosmopolita. En resumen, un viaje breve pero muy bonito, que me ha dejado un dulce sabor de boca.




Cuelgo las fotografías que me ha enviado Bouziane.



En la primera me veis con Bouziane Khodja, atentísima a algo que me estaban preguntando. La segunda es una instantánea de todo el grupo.





jueves, 13 de enero de 2011

LA CORRECCIÓN POLÍTICA EN LA LITERATURA

El mes de enero se nos va deslizando entre dieta post-navideña para arrancarnos los excesos de la cintura, noticias varias sobre la crisis, otras sobre la cuesta de enero (sí, todavía se habla en los medios de la famosa cuesta de todos los años), la ley Sinde por aquí y por allá, la ley antitabaco y los bares insumisos, más una noticia que leí hace ya unos cuantos días y a la que todavía estoy dando vueltas.

El día 5 se hablaba en El País (aquí el enlace) de una nueva edición de Las aventuras de Huckleberry Finn, que va a sacar una editorial de Estados Unidos en versión políticamente correcta. Quiere decir esto que han sustituido la palabra despectiva “nigger”, que aparece en el texto 219 veces, por la de “esclavo”. Y han hecho lo mismo cambiando “injun”, otra palabra despectiva, por “indio”. O sea, que ahora Huckleberry Finn ya no huirá por el río Misisipi en compañía del Negro Jim, o Nigger Jim, como le llaman en la versión inglesa, sino con el Esclavo Jim. Si se tratara de una novela actual ya me parecería una iniciativa discutible, pero si tenemos en cuenta que fue publicada por primera vez en 1884 y la acción se desarrolla cuando en Estados Unidos todavía existía la esclavitud, me da la impresión de que a Mr. Alan Gribben, profesor de la universidad Auburn (Alabama) y responsable de esta nueva edición, le patina ligeramente el embrague en su afán de meter la tijera por las buenas.


Porque digo yo que si ahora nos pusiéramos a expurgar a todos los clásicos de aquellas palabras despectivas que hemos ido eliminando de nuestro lenguaje – aunque, por desgracia, no hemos apartado de nuestras mentes los prejuicios que expresaban esas palabras -, no va a quedar ninguna obra sana. Si quisiéramos cambiar todo lo que nos suene a racista, machista o xenófobo, tendríamos que revisar – y de paso destrozar – infinidad de escritos que han resistido el paso del tiempo por muchos méritos. ¿Qué dejaríamos de la obra de un Celine, por ejemplo? ¿Cómo llamaríamos ahora a Otelo, el Moro de Venecia? ¿Sería Otelo, el magrebí? ¿Es que no somos capaces de leer las obras clásicas situándolas en el contexto histórico (y personal) en el que fueron escritas? ¿Tan difícil es comprender que la vida y la mentalidad de una persona del siglo XIX, del siglo XVIII, de la antigüedad, o incluso de hace tan sólo treinta o cuarenta años, no tiene nada que ver con la de este siglo XXI en el que nos la cogemos con papel de fumar (con perdón de la expresión, que seguro que habrá quien la tilde de políticamente incorrecta)? Si cambiamos a nuestro antojo las novelas que reflejan cómo se vivía y se pensaba mucho antes de nuestro paso por el mundo, aparte de que las dejaríamos irreconocibles y descafeinadas, nos cargaríamos sus virtudes literarias, el mérito de reflejar la sociedad de su tiempo y muchas cosas más. No sé, lo mire como lo mire, a mí esta clase de revisiones me parecen una masacre literaria.


A veces, pienso que no somos más tontos porque la pereza nos impide entrenarnos, pero estoy segura de que si entrenáramos, llegaríamos a lo más alto. ¡Uy, qué reflexión más políticamente incorrecta me ha salido!


(La fotografía reproduce la portada de una edición de Penguin Books)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

CAFÉ CON LETRAS EN ÁGORA CAFÉS ORÚS - LAS FOTICOS (y 2)


Más foticos...

Sentados: María Frisa, Juan Bolea, Lorenzo Mediano,
Marisa Beltrán, Fernando Rivarés y César Falo.
De pie: José Ignacio Acirón, del restaurante La Bastilla, y Arturo Gastón.


Para los que os gusten los mojitos:
El mojito de café que nos preparó José Manuel Romeo.
Estaba riquísimo.


Ya reunidos alrededor de la mesa:
Yo misma, María Frisa, Juan Bolea, Lorenzo Mediano, Marisa Beltrán, Fernando Rivarés, César Falo y Fernando Lalana.

En el otro lado de la mesa:
Fernando Rivarés, César Falo, Fernando Lalana, Paco Goyanes, Javier Marco, el delegado del Gobierno Javier Fernández que también es escritor, Ramón Acín, Julio Espinosa y Teresa Sopeña.

CAFÉ CON LETRAS EN ÁGORA CAFÉS ORÚS - LAS FOTICOS

Para poneros los dientes largos, cuelgo las fotos de la comida-coloquio en el espacio cultural Ágora de Cafés Orús, que me ha enviado muy amablemente Arturo Gastón. Muchas gracias, Arturo.

La foto de familia.


Abajo: Fotografía de los libros de los escritores invitados, que formarán
parte de la biblioteca de Ágora.



Abajo: Escuchando con atención las explicaciones del barista
José Manuel Romeo sobre cómo preparar un buen café.
José Manuel Romeo, Fernando Lalana, Marisa Betrán, Teresa Sopeña y Javier Marco

Servidora con Julio Espinosa, Ramón Acín, Paco Goyanes y Juan Bolea.

lunes, 22 de noviembre de 2010

EL CAFÉ IDEAL



El café ideal es negro como el diablo, caliente como el infierno, puro como un ángel y suave como el amor.

Cita atribuida a Isak Dinesen


Esta cita, que algunos atribuyen a Isak Dinesen, aunque otros dicen que es un proverbio turco, tiene su razón de ser en la entrada de hoy. Y no sólo porque me gusta cómo suena. Ni tampoco porque soy una verdadera adicta al café (prueba de ello es que en mis novelas, los personajes no paran de atiborrarse de cafeína). Esta estupenda frase me sirve para hablar de la comida-coloquio muy cafetera a la que he asistido hoy en el espacio cultural Ágora de Cafés Orús, y que en esta ocasión iba dedicada a la literatura aragonesa y a la relación que han mantenido a lo largo del tiempo las letras y el café.


Ágora
fue inaugurado en junio de este año por la centenaria empresa aragonesa Cafés Orús en su fábrica de El Portazgo, con la idea de programar actividades culturales que girarán siempre en torno al café. Así que, cuando me invitaron a asistir a esta comida-coloquio dedicada al café y las letras, me puse muy contenta. Al fin y al cabo, para una cafetera como yo, participar en una comida elaborada con café por José Ignacio Acirón, el chef del restaurante La Bastilla, es el colmo de los colmos. Si además, los otros comensales son los escritores Javier Fernández, Juan Bolea, María Frisa, Lorenzo Mediano, Fernando Lalana, Teresa Sopeña, Ramón Acín, Julio Espinosa, y periodistas como Adriana Oliveros, y Fernando Rivarés y César Fanlo, además de Paco Goyanes de Librería Cálamo y, last not least, los organizadores del acto Arturo Gastón, Javier Marco y Marisa Beltrán, de Cafés Orús, ya es todo un lujazo.


La verdad es que cuando entré en Ágora, me sentí como Charlie en la fábrica de chocolate. Sólo que en lugar de chocolate (que también me priva), había café por todas partes. Para empezar, pudimos admirar una preciosa colección de cafeteras antiguas, una de las cuales había estado expuesta en tiempos en la cafetería Las Vegas y funcionó en su día con carbón. Después, un barista nos explicó cómo hacer unos mojitos de café, que luego degustamos y estaban riquísimos. A continuación, todos nos sentamos a comer alrededor de una gran mesa puesta con esmero. Los diferentes platos, elaborados con café, estaban buenísimos. Tanto, que aún salivo como los perros de Pavlov cuando me acuerdo del menú. La conversación no decayó en ningún momento. Hablamos, como suele decirse, de lo divino y de lo humano. De literatura, de gastronomía, de café (of course), de la maternidad y de infinidad de cosas más. El espacio Ágora está decorado con mucho estilo y resulta realmente acogedor. Estuve tan a gusto que a la hora de marcharnos, me volví a sentir como Charlie en la fábrica de chocolate, pero ya al final de la película, cuando se le acaba el recorrido por el paraíso de los sentidos. En este caso, un impresionante viaje por el mundo del café que se ha ganado un sitio preferente en mi memoria.


Colgaré foticos en cuanto las tenga.


Y para ilustrar este post, ¿qué mejor que una canción cafetera? Black Coffee, primero en la versión de Ella Fitzgerald y después, en la de Sarah Vaughan para comparar.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¡SAPOS, NOOO!

La muerte de Luis García Berlanga me pilló fuera este fin de semana, por lo que mi entrada llega ya con un retraso considerable. Pero aunque esté todo dicho, no me voy a privar de dedicarle un post a este señor tan observador, mordaz y cargado de un humor muy, pero que muy negro (a la par que surrealista).


Me gustan todas sus películas. Unas más, otras menos, como suele ocurrir, pero creo que hasta sus trabajos “menores” son mejores que algunas cosas que nos venden por ahí como maravillosas. Mi favorita desde siempre es Bienvenido Mr. Marshall. Sigo tronchándome cuando veo a Pepe Isbert asomado al balcón de la casa consistorial y graznando eso de “Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación y esta explicación que os debo os la voy a pagar”. O cuando llega la escena del sueño del alcalde ante la inminente llegada de los americanos y Pepe Isbert irrumpe en un salón del oeste, disfrazado de sheriff y poniendo cara de mucha ferocidad. Y por cierto, ¿quién no ha imitado en alguna reunión familiar o de amigos - y con algunos tragos encima, todo sea dicho - la parrafada balconera de Pepe Isbert, mientras los demás se mueren de la risa etílica en sus sillas?


Creo que a los que ya tenemos cierta edad, las películas de Berlanga se nos han metido en la sesera y hasta en casa. En la mía, llamamos “sapos” a los langostinos desde que vimos a Luis Ciges rechazando el que le ofrecían unas damas caritativas en Plácido, esa película tan esperpéntica en la que las buenas gentes de una pequeña ciudad organizan un sorteo de pobres para que cada familia de bien pueda sentar a uno a su mesa por Nochebuena. Y claro, luego pasa lo que pasa: que los pobres les salen zafios, hacen ruidos sorbiendo la sopa y rechazan los manjares que les ofrecen.


- Tenga, un langostino.
- ¡Sapos, no! Que no me gustan.


¿Y qué decir de la escena de Vivan los novios en la que José Luis López Vázquez encuentra a su madre ahogada en la diminuta piscina de plástico donde un rijoso turista extranjero había retozado antes con sus dos amiguitas? Humor hiper-super-mega-negro, que diríamos ahora.

En fin, creo que sobran las palabras. Mejor cuelgo las escena del balcón y del salón de Bienvenido Mr. Marshall.



Y ésta de Plácido:

miércoles, 20 de octubre de 2010

FERNANDO LALANA Y EL CERVANTES CHICO

El escritor aragonés Fernando Lalana ha obtenido el Premio Cervantes Chico 2010. Es autor de más de 80 libros y ya recibió en 1991 el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.

Desde aquí, enhorabuena a Fernando por este nuevo reconocimiento.

(La fotografía la he tomado de la página del autor: www.fernandolalana.com)

jueves, 7 de octubre de 2010

AND THE WINNER IS...

El premio Nobel de este año ha sido para Mario Vargas Llosa, cuyo nombre no aparecía en las quinielas que suelen barajar los medios desde varios días antes. ¿Qué voy a comentar a estas alturas? Pues que me alegro, porque el premio ha ido a un autor que escribe en castellano (veinte años después de que se lo dieran a Octavio Paz), porque Vargas Llosa es muy bueno, porque siempre me han gustado sus novelas y porque después de tantas veces en las que se había quedado fuera, se lo merece.
(La fotografía es de Cristobal Manuel y la he tomado de El País)

lunes, 6 de septiembre de 2010

LIBREEE...

De momento me han liberado de la escayola (algo antes de lo que me dijeron en Figueres), aunque no de las muletas, que tendré que seguir usando por un tiempo, pero... menudo peso me han quitado de encima. Ahora toca recuperar el tobillo, aunque todo se andará.

(La fotografía la he tomado de gallus.blogia.com)

domingo, 5 de septiembre de 2010

TIEMPO DE VIDA

Hoy otra recomendación literaria. Se trata de un libro que me ha gustado mucho en este verano de lecturas compulsivas: Tiempo de vida de Marcos Giralt. No es fácil hablar de algo tan personal como el propio padre y el dolor que causa su ausencia tras su muerte, y salir airoso de un reto tan difícil. Pero Giralt no sólo ha salido airoso, también ha sabido convertir un relato que podría haberse quedado perfectamente en un desahogo personal - muy beneficioso para el autor, pero poco o nada interesante para el lector - en literatura de la buena, con reflexiones sobre la vida, la muerte, el arte, lo que se siente al crear, la relación de amor-odio que el artista (sea bueno o malo, tenga éxito o no) establece con la pulsión que le empuja a pintar o a escribir sin que pueda dejar de hacerlo.

La verdad es que no suelen atraerme los libros que prometen historias que intuyo muy autobiográficas. Pero éste me lo recomendaron encarecidamente y ha merecido la pena hacer caso. Tiempo de vida es un libro muy valiente, muy sincero, que en muchos momentos me ha conmovido y que me ha enganchado desde el punto de vista literario (aclaro: con ésto quiero decir que leí el libro entregadísima como si estuviera devorando una novela y que en cuanto al estilo me ha parecido muy bien escrito).

Desde luego, ha merecido la pena hincarle el diente.

martes, 24 de agosto de 2010

MALA PATA

Ya estoy de vuelta en casa después de unas vacaciones algo accidentadas y con escayola debido a una caída de esas tontas. Lo que llamamos vulgarmente un "culetazo". Hace dos semanas, llegamos tan contentos al hotel de Rosas, con la idea de disfrutar de la maravillosa playa de la Almadraba, una de esas pocas playas españolas que aún no han sido destrozadas por el cemento y el mal gusto y donde todavía se conserva la esencia de la Costa Brava más pura. Bueno, pues hasta la tarde, todo muy bien. Pero cuando faltaba poco para la hora de cenar, nos dio por salir a andar un poco por los alrededores del hotel. Llovía con moderación, el bar del hotel estaba lleno y se nos ocurrió hacer tiempo en el exterior. Lo justo para que mi marido pudiera fumarse un cigarrillo (ay, ese vicio) y mientras tanto abrieran el restaurante.

¡Craso error! Como llovía menos de lo que pensábamos, en lugar de quedarnos quietos, nos dio por pasear un poco bajo unos pinos. Y ahí fue donde la cagamos, por decirlo del modo más breve y claro. Resbalé con mis sandalias "fashion" (guapísimas, pero peligrosas, como pude comprobar) y me caí de culo, torciéndome el tobillo de paso. En lugar de cena, tocó ir a urgencias, donde se limitaron a inmovilizarme el pie con un vendaje apretado, me dijeron que no apoyara durante 48 horas y que volviera a la semana para quitarme el vendaje.

Cumplí a rajatabla lo de las 48 horas y al tercer día empecé a apoyar el pie con la ayuda de las muletas. Dolía, sí, pero pensé que era normal. Al fin y al cabo, los esquinces y las torceduras suelen doler, me decía, y seguía insistiendo en lo de caminar. Pero cuando, expirado el plazo, fuimos a que me quitaran el vendaje, llevaba el pie tan hinchado que me mandaron al hospital de Figueras para hacer una radiografía. Diagnóstico: fractura del peroné (a la altura del tobillo) y escayola para mes y medio. Más un chasco monumental, porque en ningún momento había perdido la esperanza de poder bajar algún día a la playa o a la piscina, aunque fuera ya al final de nuestra estancia en Rosas.

Encajado el chasco, la primera idea fue preparar el equipaje y volver a casa, pero tanto los dueños del hotel como el personal fueron tan atentos y amables con nosotros, que decidimos quedarnos. Puesta a desplazarme con muletas hasta en las distancias más cortas, al menos allí teníamos una hermosa vista a la bahía de Rosas, excelente comida y los mimos de la gente del hotel (que fueron todos encantadores, como nunca me cansaré de repetir).


Ahora estoy en casa al estilo de James Stewart en La ventana indiscreta, pero con menos tramo de escayola (afortunadamente) y sin patio interior de esos cotillos para espiar a los vecinos, así que no creo que de este infortunio salga una historia hitchcockiana. Con las articulaciones de los brazos doloridas por el uso de las muletas (nunca habría pensado que cueste tanto aprender a usar esos chismes; a mí se me da fatal), un botín de escayola que pesa un quintal y contando los días como esos presidiarios que van pintando rayitas en la sucia pared de su celda (es un decir; las paredes de casa están intactas).

Y esto es lo que hay. Aprovecharé el tiempo de reposo forzado para avanzar con mi novela usando el portátil, leeré los libros que tengo pendientes (muy pocos, porque estos días de "postración" estoy leyendo mucho) y me asomaré de vez en cuando a esta casa.

Por cierto, de los libros que he leído este verano, recomiendo encarecidamente:

La luna roja
, de Luis Leante (a este autor lo descubrí con Mira si yo te querré. Esta es la segunda novela suya que leo y, desde luego, no será la última).

También me ha gustado mucho La cinta roja de Carmen Posadas, una novela muy bien documentada que se desarrolla durante los años de la Revolución Francesa.

Como sin duda devoraré más libros, seguiré comentando.

miércoles, 23 de junio de 2010

Ahora también estoy en Facebook

Como ya habréis observado por el enlace que he puesto en la parte superior derecha del blog, no contenta con tener una bitácora que últimamente no puedo actualizar como es debido, he sucumbido a los cantos de sirenas de las nuevas tecnologías y he abierto una cuenta en Facebook. La idea es ir colgando las mismas entradas que en el blog y cuando aprenda a manejarla bien, ir ampliando la información.

Bueno, todo esto suena de maravilla, pero de momento hay una pequeña pega: tal como está configurada la cuenta, sólo pueden ver mis entradas los usuarios registrados en Facebook. He intentado cambiarla para que esa información quede a la vista de todos, pero no he dado todavía con el modo de hacerlo. Algún día lo descubriré.

Si mientras tanto, alguien que sepa cómo lograr esa hazaña tiene ganas de explicármelo, se lo agradeceré un montón. Yo seguiré probando.

Ahora mismo, lo que se vé es sólo esto:

viernes, 18 de junio de 2010

WILDER, SARAMAGO Y CASILLAS



Hoy pensaba escribir sobre esa joya de Billie Wilder que cumple cincuenta añitos: El apartamento, interpretada por el genial Jack Lemmon en el papel del pelota C.C. Baxter que se redime de su rastrerismo por amor, Shirley MacLaine haciendo de ascensorista ingenua que cree poder aspirar a casarse con uno de los tiburones de la empresa y Fred MacMurray en el papel de ejecutivo tiburón, casado y aficionado a engatusar a jovencitas para beneficiárselas en el apartamento que le presta el rastrero C.C. Baxter para tales menesteres. Dos víctimas y un aprovechado. Porque, como dice la MacLaine, o su alter-ego en la película, la señorita Kubelick: “En la vida hay víctimas y aprovechados”. Una película que es como un bombón recubierto de comedia con relleno de amargura y tiene una gran banda sonora a cargo de Adolph Deutsch.

Como proclamó Fernando Trueba cuando le dieron el Oscar hace ya unos cuantos años: "Thank you, Mr. Wilder."



Como comentaba, pensaba hablar sólo sobre El apartamento, pero al entrar esta tarde en El País Digital he visto que ha fallecido José Saramago a la edad de 87 años. En fin, está claro que la muerte es una grandísima putada, pero al menos, Saramago nos deja una obra importante y extensa por la que le recordaremos. Descanse en paz.


Y ahora, alguien se preguntará qué pinta Iker Casillas en el blog de una persona a la que le es indiferente el fútbol y que pasa olímpicamente del Mundial. Pues viene a cuento de que he leído por ahí que en The Times prácticamente echan la culpa a la novia de Casillas, la periodista Sandra Carbonero, de que el portero fallara el otro día en el partido contra Suiza y perdiera su equipo, porque ella estaba detrás de la portería y le distrajo. Qué fuerte, ¿no? Ahora resulta que si el equipo pierde, la culpa ya no es del árbitro, sino de la pareja del portero. Ay, ay, ay, es que las mujeres somos tan desestabilizadoras...


(Las dos fotografías las he tomado de El País)

miércoles, 9 de junio de 2010

ENCUENTRO CON LECTORAS EN ALHAMA DE ARAGÓN

No sé qué me ocurre últimamente, pero el caso es que a mis días les faltan horas y ya no me queda tiempo ni para actualizar el blog. Mala cosa. Debe de ser que ya necesito vacaciones. Menos mal que empiezan a perfilarse en el horizonte.


Esta semana ha comenzado con un encuentro con lectores en Alhama de Aragón, un hermoso municipio situado a unos 115 km de Zaragoza. Es famoso por sus aguas termales y su lago, además de disponer de cuatro balnearios. En la biblioteca charlé ayer sobre Días de menta y canela con las alumnas del taller de literatura del aula de adultos. Todas habían leído y trabajado el libro exhaustivamente con su profesora, Eva Bendicho, que había preparado una guía de lectura completísima. Fue un placer hablar con ellas sobre los personajes del libro y diseccionar, como si se tratara de personas de carne y hueso, sus motivaciones para actuar como actúan. Eso es algo que siempre me hace mucha ilusión, porque creo que cuando los lectores (o lectoras en este caso) se encariñan con algún personaje o llegan incluso a censurarlo, significa que nos ha salido verosímil. El tiempo se pasó volando y al final, César Muñío de Librería París nos hizo esta fotico para el recuerdo. Lo dicho: fue un placer.

viernes, 21 de mayo de 2010

SEMANA DE TRABAJO, DE CHARLA LITERARIA Y DE... CIGÜEÑAS

Esta semana he estado trabajando duro en mi nueva novela. La criaturita se está portando muy bien. Se come todo lo que le pongo, duerme de maravilla y está creciendo y desarrollándose conforme a los cánones. De la fase de bebé que va sentado en el carrito hemos saltado a la de los primeros pasos, esos que se dan algo titubeantes, pero llenos de curiosidad y afán de aventura. Seguiré informando cuando la criatura se suba a los muebles y se dedique a abrir todos los cajones para cotillear su contenido.

El lunes pasado estuve en Alfaro, un municipio de La Rioja, para charlar con el grupo de tertulia de la Asociación de Amas de Casa sobre Días de menta y canela. Había oído decir que Alfaro posee la mayor colonia de cigüeñas del mundo. Y doy fe de que aves de esas hay muchísimas. Antes de la charla, mi marido (que me acompañó) y yo estuvimos paseando un poco por el casco antiguo, muy bonito y cuidado, y cuando nos vimos ante la Colegiata, nos llamó la atención la cantidad de cigüeñas que han hecho su nido allí. Están asentadas encima del tejado, en las ventanas de las torres gemelas, en cualquier saliente de la fachada… y de vez en cuando, una cigüeña enorme abandona su nido para regresar al poco tiempo con comida para las crías, a juzgar por el revuelo que ocasiona su vuelta. Es toda una experiencia observar el ir y venir de las cigüeñas de Alfaro. Eso sí: hay que ponerse a cubierto, porque a veces los animalitos dejan caer algún regalo mientras vuelan.

La charla estuvo fenomenal. Las integrantes de la tertulia de ASAMA habían leído y trabajado el libro exhaustivamente y durante casi dos horas estuvimos hablando sobre la propia novela, diseccionando a los personajes, sus amores y sus motivaciones para actuar como actúan. Hablamos del final de la Días de menta y canela, que siempre ha dividido mucho las opiniones, porque hay quien aplaude la decisión de Clara Rosell y hay quien piensa que debería haberse lanzado de cabeza a la piscina. También salieron en la charla temas como la emigración de los españoles en los años sesenta frente a la entrada actual de inmigrantes, la pasión amorosa y la literatura en general. El tiempo se pasó volando a la velocidad de las cigüeñas y fue una verdadera gozada conocer a un grupo de tertulia tan activo y con tanto entusiasmo por la lectura.

(No sé qué pasa con Blogger y el formato de la letra. He intentado unificar la fuente, pero cada párrafo sale con un formato diferente. Ya perdonaréis semejante chapuza.)

(La fotografía del bebé es de embarazo10.com; las otras son mías)